miércoles, 24 de septiembre de 2014

NO AL ABORTO. DERECHO AL ABORTO. NI DEVOTAS NI SUMISAS

Al final, el escabroso tema de la reforma del aborto salpicó la vida política del señor ministro Gallardón. Se precipitó su fin a 30 años en la cosa pública. Justifica su dimisión por no saber resolver el encargo que el Presidente le encomendó. Volver a la ley de plazos que regía años atrás. El caso es que dimite. Y no sabría asegurar cual es la noticia más relevante. La propia dimisión, en una piel de toro en la que nadie dimite o la propia paralización de un anteproyecto de otros tiempos ya pasados.
A mi modesto entender, ambas cosas son positivas: la dimisión es el camino más honrado cuando no se consigue cambiar las cosas, las instituciones o las ideas y Gallardón recobrará la imagen que encandiló a los madrileños legislatura tras legislatura. Ahora le esperará un gran despacho en un gran consejo de administración  de una gran multinacional española (todo muy gran).
Y positiva será la revisión de ciertos aspectos del anteproyecto, superados ya hace años por nuestra sociedad y que tan poco acertado ha sido sacarlos en año de elecciones y pre-elecciones. 
En el tema  del aborto todos tenemos nuestra opinión y debe ser respetable. Hay infinidad de pintadas hacía un lugar u otro.  La imposición de prohibiciones por ley, nunca han hecho más que acrecentar los problemas. Cada familia en general y cada mujer  en particular debe tener el derecho a elegir legalmente y sin imposiciones desde un despacho ministerial, la interrupción del embarazo, porque no hay tragedia mayor para una madre que perder un hijo incluso desde el mismo momento en que se forma el embrión y aparece una nueva vida en sus entrañas. AMEN.

 

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